Tema 06: POTENCIAL DE REYES
Capítulo 02: PRINCIPIOS BÁSICOS DEL REINO
Serie: EL REINO DE DIOS

Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo (1Corintios 2.16).

“Nosotros somos el reino de Dios, la Tierra el territorio que dominamos”

PRINCIPIOS
1- No importa quiénes seamos, dónde estemos o lo que hagamos, Dios quiere desarrollar el liderazgo de dominio en nosotros. Donde sea que trabajemos, cualquiera sea nuestra carrera, deberíamos pensar de nuestro empleo no solamente como un trabajo, sino más bien como una oportunidad que Dios nos ha dado para liberar nuestras habilidades de liderazgo. No deberíamos quejarnos sobre nada que estemos pasando, nuestro salario, familia, empresa, porque de hecho ya valemos más de lo que cualquiera pudiéramos anhelar. Se trata de ser entrenados para ocupar nuestro legítimo puesto de “liderazgo de dominio” en el mundo. Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo (1 Corintios 2.16).

2- Como creyentes, todos somos hijos del Rey. El primer paso para navegar exitosamente es aprender a pensar y actuar como un hijo del Rey. En la realidad espiritual, todos somos príncipes y princesas; pero hablando en términos prácticos, la mayoría de nosotros no estamos todavía allí por causa del pensamiento negativo que ha impedido el desarrollo de los procesos mentales. Desafortunadamente mucho siguen como el hijo pródigo buscando la ración de siervo en lugar de sentarse en la mesa del Rey.

3- La Tierra es el territorio que se nos ha asignado. Como colaboradores con Dios en este mundo, somos el Reino de Dios sobre la tierra. Este planeta no es el Reino de Dios. El Reino de Dios es nosotros llevando su dominio sobre este planeta. El Reino de Dios es manifestado en su gente en vez de en un lugar en particular. Los cielos son los cielos de Jehová; Y ha dado la tierra a los hijos de los hombres (Salmos 115.16).

Todo rey o gobernante debe tener un territorio sobre el cual regir. El cielo es el territorio de Dios; la Tierra es el nuestro. Nacimos para dominar la Tierra, no el cielo. Esa es la razón por la cual el cielo siempre resulta una excursión temporaria para nosotros; no es nuestro territorio.

4- Jesús hablaba constantemente sobre el Reino. A veces se refería a él como “el Reino de Dios” y otras veces como “el Reino de los cielos”. Uno trata sobre la persona mientras que el otro trata sobre el lugar. En esencia, ambas frases son lo mismo, con una distinción. Cuando Jesús menciona el “Reino de Dios”, se está refiriendo al reinado verdadero de Dios en el plano espiritual. Cuando dice “el Reino de los cielos”, está hablando sobre sus “cuarteles centrales” en la invasión celestial a la Tierra o la transferencia de poder desde el plano espiritual al físico.

APLICACIÓN
El Padre nuestro ilustra una verdad del reino muy impresionante, cuando Jesús ora que la voluntad de Dios sea hecha en la Tierra como es hecha en los cielos, primero habla del gobierno real de Dios, enseguida hace referencia a la fuente de ese poderoso Reino invasivo y su impacto en las regiones terrenales.
El Reino de Dios aquí es la autoridad de Dios dentro del corazón y el espíritu del hombre, y el Reino de los cielos es cuándo esa autoridad impacta el ambiente terrenal humano a través de sus representantes designados.

Los que somos “el Reino de Dios en la Tierra” podemos, a través del Espíritu Santo, llevar a nuestro Rey con nosotros dondequiera que vayamos e impactar nuestro medio, ayudando a traer “el Reino de los cielos” a ese lugar. Por eso, Jesús dijo: “Arrepiéntanse, porque el Reino de los cielos está cerca” (Mateo 4:17). Él había llegado, trayendo el Reino con él y en él. ¡Con su Espíritu en nosotros, también llevamos su Reino dondequiera que vamos!

DECLARACIÓN DE FE
Tengo el potencial de rey dentro de mí, el reino me acompaña a donde quiera que yo voy, soy portador de la gloria de Dios de una manera gloriosa y poderosa. Estoy caminando en un ambiente sobrenatural y glorioso, se que tengo un destino poderoso en esta Tierra y lo voy a cumplir. Amén!

ORACIÓN
Maravilloso Espíritu Santo, llena mi vida de tu gloria, anhelo ser un verdadero representante del Padre en este mundo, con tu ayuda daré frutos en abundancia, caminaré en lo sobrenatural para extender el reino de mi Padre hasta el último rincón de la Tierra. Amén!

Con amor… Dr. José Félix!!

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